VIGILANCIA DEL PARTO
El control del período perinatal se inicia con un examen previo
al parto por parte del veterinario prenatal, indispensable en las primíparas
(perras preñadas por primera vez) y en las hembras con factores
de riesgo. Este examen deberá tener lugar durante la octava semana
de gestación:
El examen ginecológico permite detectar eventuales obstáculos
para el parto. Por ejemplo, las bridas vaginales en una primípara
pueden dificultar la expulsión de los cachorros.
Las radiografías abdominales durante este periodo, permiten
establecer el número de fetos con mayor precisión que
la ecografía. Asimismo, sirven para detectar eventuales anomalías
que suelen provocar distocias, como la estrechez de los huesos pélvicos,
las momificaciones fetales (imágenes con densidad gaseosa, dislocaciones óseas)
y la desproporción fetomaterna. Cabe señalar, sin embargo,
que la posición de los fetos observada en la radiografía
no constituye un buen signo indicador de distocia, puesto que puede
cambiar en el último momento (rotación de 180º).
Eventualmente la ecografía uterina contribuye a apreciar la
vitalidad de los cachorros a través de la visualización
de sus latidos cardíacos.
Signos indicadores de la proximidad del parto
Durante la semana previa al parto se observan cambios en el comportamiento
de la perra: acumula distintos objetos para hacer su nido, trata de
encontrar un lugar tranquilo o busca, en cambio, la compañía
del dueño. La disminución del apetito, el estreñimiento
y el desarrollo mamario son signos que no siempre se observan, en especial
en las primíparas, en las que la subida de la leche no se produce
hasta el mismo día del parto. Durante los tres días previos
al parto la vulva de la perra se hincha y se relaja por efecto de la
impregnación estrogénica, lo que a veces provoca un seudocelo.
La temperatura rectal baja 1°C durante las 24 h previas al parto.
El criador puede aprovechar ventajosamente este signo indicativo, siempre
que tome la temperatura rectal de la parturienta dos veces por día,
a la mañana y a la noche, durante los 4 días previos a
la fecha estimada del parto. El descenso de la temperatura de 1°C
con respecto al promedio de los 4 días precedentes indicará la
inminencia del parto. Esta hipotermia transitoria es simultánea
al descenso de la progesteronemia. Estos dos exámenes confirman
la madurez de los fetos e indican que el nacimiento, por parto natural
o cesárea, puede tener lugar sin riesgo para los recién
nacidos. Cabe señalar que la inducción clínica
del parto es peligrosa en la especie canina.
Por último, la eliminación del tapón mucoso procedente del
cuello del útero anuncia la inminencia del parto y precede
en algunas horas (24 a
36 h, como máximo) a las primeras contracciones.
La pérdida del tapón mucoso, como el que se observa en esta
fotografía, sobre el suelo embaldosado de una cocina, es uno de los
signos que anuncian la inminencia del parto.

Anexos fetales de la perra
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1. Corion velloso
2. Corion liso
3. Alantoides
4. Amnios
5. Vesícula umbilical
6. Borde de la placenta
7. Placenta zonular de tipo endoteliocorial.

Ejemplo de control de la temperatura rectal en previsión de
la fecha del parto (signo de Ammantea). |