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COMO ACTUAR CUANDO UNA PERRA NO QUEDA PREÑADA |
En ninguna especie la fertilidad de una población
alcanza el 100%. La fertilidad máxima observada en criaderos
caninos donde las condiciones para la reproducción son óptimas
no sobrepasa el 85%. Es incluso aconsejable dejar que cada
perra reproductora pase por lo menos un período de celo
cada dos años sin ponerla en reproducción. Por
lo tanto, para sospechar sobre la infertilidad en una perra,
hay que esperar que la perra permanezca sin preñar durante
dos celos consecutivos. No obstante, desde el primer fracaso,
el veterinario puede tratar de determinar con mayor precisión
la causa de la infertilidad. Es sencillo comenzar por eliminar
las causas relacionadas con el semental, controlando su semen
(mediante varios espermogramas) e investigando su descendencia
reciente. Cuando la infertilidad relaciona con el macho, generalmente
existen pocas probabilidades de recuperación. En estos
casos es mejor cambiar de reproductor. Una vez efectuada esta
verificación, son muchas las causas de infertilidad
en la hembra que deben ser investigadas. Mediante una anamnesis
detallada, que incluya una revisión del pasado de la
perra (los ciclos previos), los tratamientos que pudiera haber
recibido (en especial, los tratamientos hormonales), la fecha
de la monta, el comportamiento de la pareja y la naturaleza
de las pérdidas vulvares, se podrá orientar el
diagnóstico hacia trastornos de la ovulación,
la fecundación, la anidación o la gestación. |
Trastornos
de la ovulación
Trastornosde la fecundación
Trastornos
de la anidación
Trastornos
de la gestación
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Trastornos de la ovulación |
Las perras dedicadas a una intensa actividad
deportiva pueden sufrir una impregnación androgénica
que puede bloquear sus primeros ciclos sexuales.
Estos trastornos pueden deberse a:
- La ausencia o el retraso en el desarrollo de los ovocitos
en el ovario (trastornos de la maduración de los
ovocitos), que se manifiesta por la ausencia de celo o
la aparición de celos discretos o irregulares.
- Un bloqueo de la liberación de los óvulos,
que a veces se traduce en ninfomanía (celo permanente
o prolongado).
- Un episodio infeccioso (principalmente infección
por el herpesvirus canino) o, con menor frecuencia, a insuficiencias
alimentarias (grasas rancias, falta de conservantes, falta
de fósforo, etc.)
- La persistencia del cuerpo lúteo del ciclo anterior,
que continúa secretando progesterona, e inhibe así el
desarrollo de los folículos siguientes (fenómeno
infrecuente en la perra).
- Tratamientos hormonales (anabolizantes, progestágenos,
etc.) o a entrenamiento deportivo excesivo (exceso de secreción
de hormonas masculinas en las perras de deporte).
- Una disfunción hormonal (trastornos tiroideos
o adrenales, obesidad, etc.)
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Trastornos de la fecundación
Los fracasos en la fecundación obedecen, la mayoría
de las veces, a la mala elección del momento de la
cubrición o de la inseminación. Excluida esta
causa, el veterinario deberá investigar los eventuales
obstáculos que han impedido el encuentro entre los
gametos. Por ejemplo, una infección vaginal, uterina,
urinaria e incluso prostática puede provocar la destrucción
de los espermatozoides o alterar su recorrido antes de la
fecundación. Asimismo, la obstrucción de los
oviductos (o "trompas") secundaria, por ejemplo,
a una inflamación de las trompas puede impedir el
avance de los óvulos.
Los trastornos hormonales (disfunciones
endocrinas) se traducen con frecuencia en pérdidas
simétricas y bilaterales de pelo. |
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Trastornos de la anidación
Una vez fecundados los óvulos, éstos experimentan
varias divisiones, aunque permanecen libres durante quince
días en los cuernos uterinos antes de implantarse
en la mucosa uterina. Esta mucosa debe estar preparada para
recibirlos y permitir la formación de las placentas,
asegurando de este modo el aporte nutritivo necesario para
el desarrollo de los embriones. La evolución de esta
etapa puede verse alterada por diversos obstáculos
(infección, hiperplasia glanduloquística, etc.).
Asimismo, cuando las perras tienen celos con intervalos demasiado
cortos, el útero no tiene suficiente tiempo para recobrar
su estado inicial y, en consecuencia, no resulta apto para
recibir los embriones. En estos casos, mediante un tratamiento
con progestágenos se puede imponer un reposo compensatorio
al útero, necesario para su maduración. En
esta etapa también pueden influir ciertas carencias
alimentarias (por ejemplo, de vitaminas A y E) aunque, en
general, previamente aparecen los síntomas típicos
de deficiencia nutricional. Trastornos de la fertilidad
en la perra |
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Trastornos de la gestación
Durante los primeros días de la gestación se
desarrolla la embriogénesis, que corresponde a la etapa
de diferenciación de los tejidos. Esto explica que durante
este período la perra se encuentre más vulnerable
a las enfermedades o intoxicaciones que pueden afectarla.
Se aconseja por ello abstenerse de iniciar cualquier
tratamiento medicamentoso durante los 20 a 30 primeros días
de la gestación, a fin de limitar
los riesgos de mortalidad (reabsorción embrionaria o
aborto) o de malformaciones (teratogenia).
Existen muchas otras causas de interrupción de
la gestación:
- Incompatibilidad genética entre el macho y la hembra,
por poseer ambos un defecto recesivo letal, lo que conduce
a la producción de embriones homocigóticos
no viables.
- Algunas anomalías cromosómicas.
- Infección por gérmenes abortivos o teratógenos:
- virus: herpesvirus, virus del moquillo, etc.
- bacterias: salmonelas, pasterelas, bartonelas, etc.
- parásitos: toxoplasmas, etc.
Fármacos que no deben administrarse durante
el período embrionario (20 primeros días de
gestación)
Algunas de estas enfermedades están
adquiriendo las características de una epizootia, como
la brucelosis canina en los Estados Unidos
- Traumatismos, ya sean físicos o fisiológicos,
que pueden a veces provocar abortos parciales (expulsión
de una parte de los fetos con mantenimiento de la gestación
hasta su término).
- Involución del cuerpo lúteo encargado de
secretar progesterona ("insuficiencia lútea"),
indispensable en la perra durante toda la gestación.
Conclusión:
La infertilidad observada en los criaderos
de perros puede deberse a causas muy variadas. El
análisis y la comprensión de las
distintas etapas que tienen lugar desde el apareamiento
hasta el parto permiten con frecuencia relacionar
estos trastornos con causas precisas.
Abortos, malformaciones y tasas de mortalidad y
mortinatalidad.
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